El stand up sigue creciendo y esta vez nos encontramos con la agradable noticia de un nuevo show de stand up, esta vez en la provincia de Mendoza, Argentina.

Leemos una nota de Mariela Encina Lanús, para el Diario Los Andes:

¿Estrenar una obra de teatro al calor de enero, justo cuando el circuito escénico se toma una siestita reparadora? Sí. “Queremos demostrar que se puede hacer humor, en enero, en Mendoza”, dicen ellos convencidos, sin riesgo de sonar pretenciosos. Ellos: Esteban Agnello, Mauricio Fábrega, Leticia Gili, Rodrigo Casavalle y Alejandro Saracco, el grupo de actores que, prestos a oxigenar nuestra soporífera cartelera, estrena mañana su espectáculo de stand up comedy.

Un micrófono y un monólogo de humor le bastan a estos cinco comediantes para enfrentarse al público. Y el objetivo es uno: divertirlo. ¿Con qué? Pues con sus experiencias cotidianas: “La lucha por conseguir el pan, las peleas domésticas, los miedos y temas tabúes”. Frente al espectador, el comediante arroja sus males en primera persona, y en ese soltarse y contarse, los guiños al público (aquí no existe la cuarta pared) son los principales aliados del comediante.

“El standarista habla de sí mismo, buscando que la gente se identifique con los temas que narra”, explica Esteban Agnello sobre el formato que, en Estados Unidos, fue explotado por comediantes como Jim Carrey y Robin Williams; y que trascendió a la tevé de la mano -y el verbo acelerado- de Jerry Seinfeld.

Los encargados de arrojar “sus males diarios” delante del consabido muro de ladrillo, son “La dr. Kiss” (una criatura que Gili ha delineado hace años y aquí encuentra nuevas facetas), “El pelado” (Agnello), “El doctor” (Saracco), “Mauri, el toro bramador” (Fábrega), y “Mickey” (el alter ego escénico de Casavalle, el formidable Mendieta de “Inodoro Pereyra y sus días”).

El show marca el debut de los cinco actores en el género, suerte de versión contemporánea del viejo café concert. Por ello, para diseñarlo, primero indagaron en el trabajo de comediantes estadounidenses y mexicanos; y en el derrotero de “La loca de mierda” (de la ingeniosa Malena Pichot) y de Sebastián Wainraich.

Con estos faros creativos fue iluminada esta puesta que combina gags e interpretación (mímica, gestualidad, y acción) y, sospechan,“algo de improvisación”. La fusión haya sentido en el background que cada uno trae consigo: los cinco han transitado la comedia y tres de ellos (Gili, Agnello y Fábrega, integrantes de El Taller) llevan más de una década gastando suela en improvisaciones (los miércoles, en Los Angelitos). Ahora, se miden en el stand up.

Desde aquí les deseamos el mayor de los éxitos.

Fuente: http://www.losandes.com.ar/notas/2012/1/13/stand-sabado-noche-618029.asp
Fotografía: Marcos García