por Martín Taskar


El otro día pensaba: debería haber un ranking del stand up, similar al del circuito ATP de tenis. Totalmente objetivo, confeccionado por gente proba y capacitada, y que tome en cuenta múltiples factores: años de trayectoria, cantidad de funciones, minutaje habitual, lugares donde actúa, poder de convocatoria, espectáculos estrenados, ranking de los compañeros de elenco (“dime con quién actuas y te diré quién eres”), giras nacionales e internacionales, apariciones en medios masivos, actividad docente, libros publicados, programas de radio, valoración de los colegas y de los productores, popularidad en las redes, etc etc.

Sería de gran ayuda para el espectador raso, que podría consultar el listado y saber a qué clase de show se está metiendo. Lo mismo el productor a la hora de programar. Y esto no va en desmedro de nadie, pero no es lo mismo disputar la final de Roland Garros que la primera ronda de un challenger.

El numerito en cuestión, irrefutable, podría también utilizarse para promocionar un espectáculo: “¡Hoy en Humorfina, el gran Fernando Turitich, 8º en el ranking nacional de stand up!”.  

Ojo si pasa al revés, y algunos tenistas se ponen a hacer stand up

Ojo si pasa al revés, y algunos tenistas se ponen a hacer stand up

Del otro lado, se reduciría drásticamente la cantidad de “genios del humor”. Porque Leo Mayer será un excelente tenista, pero nadie se atrevería a decir que es un fenómeno del tenis. El ranking no miente.

Incidiría también en el valor de las entradas: “¿170 mangos para ver al número 3.028 del ranking? ¡Están en pedo!”. Y así el mercado se iría sincerando.

Lo mismo puertas adentro, serviría para hacer más finas las convocatorias entre colegas:

“Necesito para este viernes dos comediantes, ranking 200-300”.

“Para un evento en un country de Pilar, se busca comediante Top 15. Excluyente”

Donde se pudriría todo, continuando con la analogía, es en el control antidoping: ahí caería el 90% de los comediantes. ¡Y reíte de Sharapova!

5.7.2016
 

Author: Martín Taskar

Es autor de cine, televisión y teatro. Fue guionista de Gasoleros, Primicias, Los Pintín, Poné a Francella, etc.
Escribe cuentos infantiles y acaba de publicar “400 Chistes Hiperconectados”, libro de humor para chicos. Se presenta actualmente en el Risódromo Full Cómico (Espacio LTK) y otros escenarios del circuito.

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