Por Santiago Leiro.

-¿Cómo anda “Estoy como quiero”?

-Muy bien. Es mi segundo unipersonal de stand up y canciones de humor. Son presentaciones aisladas. Hace algunos años tomé la decisión de armar mi camino solista, y decidí que la mejor manera era hacerlos cada tanto, sin la presión de tener que estar fijo todas las semanas. “Estoy como quiero” se llama por el momento en que yo me siento, con ganas de superarme, haciendo lo que más me gusta: música y humor. Yo empecé a tocar a los 13, 14 años y hace algunos años fusioné el stand up y música y estoy como quiero.
El show tiene por lo menos 8, 9 canciones en un show de 50 minutos; hago juegos, analizo canciones y demás. La música le da un dinamismo y un ritmo interesante al show. Ahora estoy por ir a hacer el unipersonal y dar charlas de stand up en Santa Fe y Chaco. Ando con ganas de abrir el juego respecto de lo que es Bs. As.

-Aparte del show, sos un músico que compone canciones que no son humorísticas… ¿Tocás en algún lado?

-Eso justamente lo vengo conversando en terapia porque yo hago canciones de amor o  canciones “no de humor”. Pasé por varias miles de bandas y cuando llegué al stand up ya tenía un recorrido escénico. Y las canciones no de humor fueron quedando relegadas y a mí me interesan porque son canciones que escribo con el corazón mientras que las de humor las escribo con la cabeza. Aquellas canciones son las que más me gustan porque me conectan con las emociones. En el momento del humor la música tiene que garpar, con un remate. Las canciones serias son un hobby, pero mi carrera está orientada al humor musical.

-¿Y tu terapeuta qué dice?

-Que no deje de escribir esas canciones “serias” porque soy muy emocional. Yo le terminé pagando con una reflexión: tal vez cuando yo nací, Dios dijo: “este pibe va a ser muy sensible, le voy a tirar un par de problemas, pero le voy a dar la música para que los canalice y tenga una buena vida”.

-¿Solamente con tu reflexión le pagaste la sesión? ¿Hace cuánto te analizás?

-Hace siete años. Mi psicóloga me vino a ver un par de veces a los shows. Siete años atrás me ayudó a decidir dedicarme al arte, así que tiene rol importante en mi vida.

-¿De qué vivís?

-Vivo de la comedia y de la música. Soy Licenciado en Comunicación, pero resignifiqué la carrera y mi vida artística y musical a partir de empezar a hacer stand up. Doy talleres de stand up, coachings particulares, hago shows para eventos sociales y empresariales. Y también hago trabajos musicales: produzco algunos artistas y grabo cortinas radiales para radio.

-Hay 300 docentes de stand up. ¿Por qué elegirte?

-Primero porque yo dejo la vida en cada clase. Mi objetivo es que el alumno incorpore todas las herramientas necesarias para después romperlas y hacer lo que quiera. Y hago un laburo muy personalizado con cada alumno. Hasta que no estoy conforme con el material que se lleva cada alumno no paro. Para mí cada clase es una final. Soy muy dedicado, le pongo mucho amor. No por nada mi primer unipersonal se llamó “Sensible”.

El trabajo de Leo se puede recorrer en su web: www.leocamiser.com.ar

-¿Ya terminó tu miniserie “Necesito un tiempo”?

-Si, se grabó en 2012. Fue una serie Web de humor en la que pude volcar todo lo que me gusta hacer: escribir, actuar, componer la música de la serie y también la tuve que producir. Este año estoy encarando una nueva serie Web con Maximiliano Ricciardi, quien dirigió “Necesito un tiempo”, que tuvo una nominación al Martín Fierro en 2013 como “Mejor Ficción Web”. Ahora estamos buscando cómo financiar la nueva con algún acuerdo estratégico.

-¿Qué fue lo más gracioso que te pasó arriba de un escenario?

-Tengo un bloque en el que hablo mucho de mi abuela y tuve un evento para un coro de mujeres de ochenta y pico, un gran desafío. Y como que se armó una especie talk show con una abuela del público que subió al escenario. Muy loco.

-¿Qué cosa que no sepamos de vos deberíamos saber?

-Se me rompió el auto y me compré una bici. Vivo mucho más contento.
Y otra cosa: más de una vez parece que estoy desentendido de una situación, pero estoy meramente entendido. Me sale naturalmente: parece que estoy en mi mundo, pero tengo capacidad de percepción de las cosas.

-Dame un ejemplo de tu nivel de sensibilidad.

-Fui evolucionando bastante. De chico escribía canciones. Estaba enamorado de Magui Aicega, la jugadora de Hockey. Con la terapia fui mejorando.

-¿Lloraste con los goles de Argentina?

-Si, lloré. Con el gol de Messi contra Irán no podía para de gritar desaforado: “¡Es el mejor jugador de la historia!”.

-Estás intacto Leo. Esa terapeuta te está choreando, hacele un juicio por mala praxis.

-Vivo las cosas muy intensamente.

16.7.2014
 

Author: Santiago Leiro

Periodista, diseñador, ilustrador, músico y standapero, una palabra que odia. Dirige su propio estudio de comunicación, Dospordos. Le gusta escribir entrevistas, tomar tecitos y se declara el último fan de Eurythmics en el Cono Sur.

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