Comprarse ropa no solo implica encontrar algo que nos guste, que nos entre, que nos favorezca y que podamos pagar, sino también, en muchos casos, lidiar con las vendedoras. Estas dobladoras de remeras compulsivas, guardianas del probador, pueden hacer nuestra estadía en un local de ropa  algo poco ameno.

Aquí, algunas con las que me he encontrado:

La “Idishe Mame”
Es la que te está encima. Te busca talles, colores, te acompaña al probador, te espera en la puerta y si no te vas a llevar la prenda, es como que te genera culpa. Le tenés que dar explicaciones, algo hay que decirle: “mirá, el vestido no me quedó pero las perchas envolvelas para regalo”.

La Contestataria
[quote_box_right]“Me queda medio grande”: toma; “no me sube el cierre”: se puede usar abierto; “me queda media teta afuera”: ahora se usa así. [/quote_box_right]Esta es la que tiene una respuesta para todo. “Me queda medio justo”: cede; “me queda medio grande”: toma; “no me sube el cierre”: se puede usar abierto; “me queda media teta afuera”: ahora se usa así. Es incansable.

La Abandónica
Es la que te mete en el probador y después desaparece. Vos le querés consultar un talle más y cuando asomás la cabeza por el probador, la mina está en la otra punta del local ordenando las remeras. Te abandona en ese cubículo, en bombacha, en el momento en que más la necesitas.

La Desconfiada
Duda del talle que vos le decís. Le decís que sos un 44 y ella te mira dudosa. “No querés probarte un 42?…”. Vos accedés, y después en el probador, no te sube. Te dan ganas de abrir el probador, así como estás, con el jean por las rodillas y mostrarle: “TE DIJE O NO TE DIJE QUE ERA UN 44?!!! AHORA VENI Y ESTIRA DE ABAJO QUE ESTA PORQUERIA ESTA TODA PEGADA!!!”.

La Evangelista
Es la que te quiere convencer como sea de que te lleves la prenda. Que dejes una seña, que hay cuotas sin interés, que es el último, que no le entran más. Al final, te termina convenciendo y te llevas un mini short que vas a usar el día que tengas al DeLorean estacionado en la puerta de tu casa y vuelvas a tener quince años y que vas a terminar de pagar cuando tengas 35.

La “Albergue Transitorio”
Esta es la que tiene pocas luces. Le decís que estás buscando algo para tu mamá y te trae un top fosforescente al grito de “estos se re usan”.

La “Novia Loca”
Es la que te atosiga tanto que le terminas mintiendo y le decis cosas como “cualquier cosa, me doy una vueltita” o “hasta qué hora tenés abierto?”.

9.4.2014
 

Author: Luciana Faistman

Comediante. Virginiana. Trabaja en oficina y tiene un cadete a cargo. Empezó a hacer stand up en el año 2008, de la mano de Fernando Sanjiao. Participó del primer stand up femenino de Bendita TV, formó parte de dos ediciones del Festival Ciudad Emergente y fue elegida por Mario Pergolini para el ciclo de stand up en el Teatro Vorterix. Tiene apellido de superhéroe.

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