Los “Nokia 1100”: son los que llegan con la película empezada y tienen que buscar el asiento con la linterna.

Los “Primitivos”: comen los pochoclos de manera elemental. Se meten doscientos pochoclos en la boca y los trituran como si tuviesen la mandíbula del primer ser humano de la escala evolutiva.

Los “Susanos”: a estos les encanta revolver el balde de pochoclo y generar ese ruidito insoportable.

Los “Tenedor Libre”: son los que se zarpan con la comida. Ves que entran a la sala con una bandeja con panchos, nachos con cheddar, cerveza, fondue, goulash, puchero, ojo de bife, trucha patagónica. No pueden mirar la película sin comida en sus manos.

[quote_box_right]Los “Músicos del Titanic”: se quedan firmes hasta que termine de pasar el último crédito de la película.[/quote_box_right]Los “Función Privada”: los tenés toda la película comentando.

Los “Síndrome de Abstinencia”: no pueden estar quietos en el asiento y siempre te patean el respaldo. Te dan ganas de darte vuelta, agarrar un puñado de pochoclos, metérselos en la boca y ahogarlo…pero solo te das vuelta, lo mirás y no le decís nada.

Los “Noteros Distraídos”: siempre se olvidan de apagar el móvil.

Los “Wall Street”: son los especuladores. Están esperando que empiece la película para ver si se pueden cambiar de asiento.

Los “Diuréticos”: son los que compran el balde de Albalatex lleno de Coca Cola y a la media hora se tienen que levantar para ir al baño y te los tenés que fumar, pasando por la fila: “permiso, permiso; perdón, permiso”. Y por supuesto, cuando vuelven del baño: “permiso, permiso; perdón, permiso”.

Los “Músicos del Titanic”: se quedan firmes hasta que termine de pasar el último crédito de la película.

Los “Chongo”: salen corriendo apenas terminan.

Los “Complejo Teatral”: te aplauden al final.

Los “Tití Fernandez”: son los que te dicen al oído un dato totalmente inútil; “en Zara venden un saco re parecido al que tiene la protagonista…”.

Los “Precios Cuidados”: son los que entran con gaseosas y golosinas en la mochila para no comprar en el complejo que es más caro.

Los “Lechuzones”: ni bien arranca la película se escucha desde algún lugar de la sala un “shhhhhh”. Nunca jamás podés identificar de dónde sale, nunca jamás “el lechuzón” se te sienta al lado. Yo creo que es un audio del cine.

17.9.2014
 

Author: Luciana Faistman

Comediante. Virginiana. Trabaja en oficina y tiene un cadete a cargo. Empezó a hacer stand up en el año 2008, de la mano de Fernando Sanjiao. Participó del primer stand up femenino de Bendita TV, formó parte de dos ediciones del Festival Ciudad Emergente y fue elegida por Mario Pergolini para el ciclo de stand up en el Teatro Vorterix. Tiene apellido de superhéroe.

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