¿El stand up no es machista?

La Quipi sostiene que hay muchas actitudes que pintan de cuerpo entero lo que viven las mujeres “cuando somos víctimas de prejuicios”. “Me pasa a mí, que me desempeño en una actividad donde hablo sin ningún tipo de filtro o donde he recibido agresiones sólo por ser mujer. Un hombre dice lo mismo que yo y está genial. Entonces me parece muy positivo que la mujer hable y diga lo que siente con las palabras que le salgan, pero en Salta las mujeres se miden todavía mucho porque son muy juzgadas”, dice.

[quote_box_right]”a la mina la ponían en el medio, para que ni abra ni cierre, ni presente. Y ahora sigue existiendo: productores que no llevan mujeres”[/quote_box_right]Verónica Lorca también habla del camino recorrido por las mujeres en el stand up. Al principio este ambiente era mucho más de hombres que de mujeres y todavía sigue siendo raro. Me pasó que me echaron de un trabajo de guionista por ser mujer y en otro lugar me tomaron una entrevista y me dijeron ‘te llamé porque en tu currículum decía humorista y humorista mujer me llamó la atención’.

Bavera recuerda que hace 10 años los grupos de stand up estaban integrados por tres o cuatro tipos y una sola mujer y “a la mina la ponían en el medio, para que ni abra ni cierre, ni presente. Y ahora sigue existiendo: productores que no llevan mujeres”.

En el micrófono

El viernes, cuando “Ay, ellas” se presentó en un bar salteño, Verónica Lorca dijo en el micrófono. “Es terrible ser mujer”. Las causas: las exigencias, los mandatos. “Si no sos anoréxica sos gorda”, remate un chiste. Las tres afirman, sin embargo, que no hacen “humor de minitas”, del mismo modo que los hombres cuando tratan de otros temas no hacen “humor de chaboncitos”.

Alejandra Bavera y Verónica Lorca debaten en la redacción de LA GACETA, cuando se les pregunta si se puede o no enseñar a una persona a ser graciosa.

“El curso te da las herramientas, te da la técnicas”, dice Lorca. “A ser gracioso no se aprende”, afirma Bavera. “No estoy de acuerdo. Yo doy clases de stand up”, replica Lorca. “No se aprende”, insiste Bavera. Lorca retruca: “A ser gracioso se aprende. Es un trabajo. Un curso te da herramientas, herramientas que también podés buscar en otros lados, como mirar videos, ir a mirar stand up, leer… a ser comediante se aprende. Bavera tiene la última palabra: “A ser comediante se aprende, a ser gracioso no. Y ser gracioso no implica que vos puedas ser un buen comediante. De hecho, la gente más graciosa no suele ser buena comediante”.

Ambas empezaron hace varios años. Lorca como actriz y guionista estaba buscando nuevas herramientas y ahí conoció el stand up. Bavera empezó haciendo cursos de teatro, después se metió con el clown y hacía talleres literarios y todo lo que escribía se iba para el humor. Al stand up lo conocía de haber visto algunas películas. “Empecé a meterme más con los monólogos y me di cuenta que yo no encontraba la voz en personajes porque la voz tiene que ser mi voz. Entonces desde el humor era esto lo que yo quería decir, no era un personaje que me saliera, aclara.

La Quipi dice que fue raro que en Salta nadie hiciera stand up antes. “Yo empecé escribiendo estados en Facebook y alguien dijo ‘vos deberías hacer stand up’. Tuve que googlear para ver qué era. No tenía ni idea. Y empecé a escribir, los chicos me armaron un evento, me buscaron un evento, la gente empezó a poner “iré” y fui. Se llenó, estuvo bueno, pero es una cosa que hoy no haría. Al tiempo hice el curso con “Señales de humor” y cuando se fueron ellos yo ya sentí que más o menos sabía qué quería hacer. Y nos juntamos con los chicos de acá, con Yocasto y con Francisco y con ellos me animé a armar el grupo.

Podés leer la nota completa en: http://www.lagacetasalta.com.ar/nota/5852/espectaculos/gente-no-espera-mujer-sea-graciosa.html

21.10.2014
 

Author: Stand Up Time!

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