Malena Guinzburg dio una entrevista a Luciana Boglioli del Diario La Capital de Mar del Plata, y acá te la traemos:

[quote_box_center]

Fresca, irónica y directa, Malena Guinzburg transita el camino del humor con ritmo propio. Después de estar varios años abocada a la producción radial, Guinzburg eligió atravesar el estudio y estar al frente del micrófono y actualmente conduce “Saraza” junto a Ronnie Arias, en La 100. Pero el humor en Malena llega en dosis agigantadas y no sólo lo derrama en la radio, también luce su faceta de monologuista en el espectáculo “Canchero”, junto a los actores Fernando Sanjiao, Pablo Fábregas y Diego Scott. Después de dos temporadas, con casi 400 mil espectadores, “Canchero” se presenta hoy, a las 21 en Plataforma Lavardén (Sarmiento y Mendoza), donde los vegetarianos, la ecología, el cuerpo, las parejas modernas, los padres progresistas, el dinero y el trabajo se convierten en componentes centrales para ser canchero.

—El hilo conductor del show es el típico canchero ecologista palermitano. ¿Ese estereotipo también funciona en el interior del país?

—Ya lo llevamos varias veces por el interior y me parece que ya excedió Palermo. Nosotros llamamos “canchero” al que entiende todo mal, como el que siente que cuida la ecología por apagar un rato su computadora. Quizás en Capital Federal sea más notorio pero creo que es una cuestión mundial, que pasa sobre todo en las grandes ciudades.

—¿En qué te inspirás a la hora de escribir tus monólogos?

—En general me baso en mí. No tengo un humor muy femenino, comparado con otras mujeres que hacen stand up, sobre todo porque no me siento la típica minita, soy re-varonera, de hecho estoy en un elenco con todos hombres.

—Sos famosa en Twitter porque en cada premiación estás ahí comentando cada paso. ¿Te ves como panelista en un reality?

—Siempre le mando tuits a Marley jodiéndolo y diciéndole: “¿Cómo pones reemplazos y no me pones a mí?”. Yo le hago publicidad de todos sus programas por Twitter, antes con “La Voz” y ahora con “Tu Cara me suena”. Facebook y Twitter son medios donde podés expresarte sin filtros. La gente tiene la libertad de putearte y vos tenés la libertad de bloquearlos.

—Con respecto a las temáticas de la obra, ¿todo vale?

—Nunca me autocensuré. Hay cosas que me parecen más graciosas que otras. El humor negro no me divierte. Creo que con todo se puede hacer humor, depende de cómo se dice. Nosotros cuatro contamos son cosas de la pareja. Creo que reírnos de nosotros mismos causa gracia. A mí lo que más me rompe las pelotas es la gente que no tiene humor. Y te da ganas de decirle: “Uy, por Dios, ¡reíte un poco!”.

—En ese sentido, tu padre, Jorge Guinzburg hizo reír muchísimo a todos los argentinos, ¿qué cosas de él quedaron en vos?

—Tengo un humor muy parecido a él. Quizá queda mal que lo diga yo porque mi viejo era un genio. Siempre se nos ocurría el mismo chiste al mismo momento. Tenemos un humor muy parecido, muy irónico, de reírnos de nosotros mismos. Por suerte tengo bastante de mi viejo.

—¿Cómo fue pasar de la producción a estar frente al micrófono?

—Se dio naturalmente pero también me costó porque cambié de Radio Metro a La 100. Era algo muy distinto porque entré en un programa que ya venía con éxito y tenía que incorporarme a sus tiempos, sus ritmos y a su gente. Todos me decían que me iba a llevar dos meses adaptarme y yo soy demasiado impaciente y autocrítica y al segundo día ya quería que todos me amen. ¡Y no sucedía! Al contrario, me odiaban. Porque encima, al portar apellido se ensañan más y te dicen: “Está ahí porque es la hija de”. Y ahora esa gente me quiere, así que evidentemente me gané un lugar.

[/quote_box_center]

15.1.2014
 

Author: Stand Up Time!

Stand Up Time! es un magazine online sobre stand-up comedy, en español. ¡Este que estás leyendo!
Además, producimos shows en teatros, y stand up para eventos.

Stand Up Delivery