El autor de esta frase (esas frases que luego de un tiempo dejan de pertenecerle al autor para pasar a ser del pueblo) es Fernando Sanjiao, uno de los más destacados cómicos de la escena porteña, y referente como docente y comediante.

Tiene muchísimos fanáticos, no sólo entre el público en general sino también entre quienes hacen stand up, un género que la gente ya adoptó como propio.

En la sección “No” de Página/12, Brian Majlin le hizo una genial entrevista de la que reproducimos algunos fragmentos a continuación:


“Cuando empecé había sólo dos shows de stand up y me puse a estudiar con Martín Rocco a partir de un monólogo suyo que me partió la cabeza. Siempre me había gustado ese estilo de humor, pero ahí vi que se podía hacer acá y en vivo, es algo que genera algo imposible de transmitir con un video. En esa época teníamos que explicar qué era. Al principio hubo prejuicio, y aún hay, porque es nuevo, porque es fácil, porque ya lo hacía Tato Bores, porque cualquiera puede hacerlo…”

¿Y no es así?

–Es accesible para que sea estudiado y que la gente pueda hacerlo, aunque hacerlo bien lleva mucho tiempo y trabajo. De ahí a que dure y la gente pague la entrada y valga la pena hay un trecho, ya es otra cosa.

¿Se puede pensar en que hay una angustia social generalizada y se busca el humor para relajar?

–Nunca lo pensé así, pero puede ser. Creo que es liberador, el género habla de sacarse la careta, de que el mundo es una mierda. Habla de que estás todo el tiempo careteando, que si sos más lindo te va mejor, si ganás más plata te va mejor; hablamos de pensar lo que realmente nos pasa. Cuando ves en el escenario a un tipo que cuenta eso y se saca la careta, habla de verdades o padecimientos colectivos y te reís, es liberador.

Es un género catártico.

–Para el espectador sí. Para el comediante no tanto, porque no es que te hace superar tus dramas. Uno sigue con problemas, pero reírse está bueno.

A pesar de no buscarlas, entonces, sus ocurrencias multiplican risas. Hoy tiene más de 25 mil seguidores en Twitter (@cuestiondefer), siete mil en Facebook y la referencia asegurada cada vez que alguien habla de stand up. Su nombre se viraliza: más de un millón de personas vieron su monólogo de la timidez en YouTube. En esa ocasión usó una frase –”Quién puso choclo en un sanguchito de miga, eso era una joda y quedó”– que efectivamente funcionó como chiste y quedó: es casi propiedad colectiva en las redes sociales el latiguillo “era una joda y quedó”. El reflexiona: “Lo que me ayudó fue que me iba mal, que era algo horrendo lo que hacía. La pasaba mal y eso generó identificación y risa. Aceptar verdades, es la clave del comediante”.

25.9.2013
 

Author: Stand Up Time!

Stand Up Time! es un magazine online sobre stand-up comedy, en español. ¡Este que estás leyendo! Además, producimos shows en teatros, y stand up para eventos.

Stand Up Delivery