Fernanda Metilli es actriz, humorista, clown, guionista y docente de Teatro y Stand Up. Actualmente la podemos ver de lunes a viernes  en los mediodías de Telefé interpretando a la inocente y divertida secretaria de “La pelu” (el magazine de  Florencia de la V) y los fines de semana arriba del escenario haciendo  stand up y en una obra de teatro de comedia (“Rojo Pasión, Rojo Sangre”) en el Paseo La Plaza.

Nos encontramos un miércoles de Julio en el segundo piso de “Espacio Dadá”, un bar de Plaza Serrano que tiene en su segundo piso una sala para sesenta personas, en donde dicta su taller de  Stand Up y teatro de humor junto a su amigo, también comediante, Luciano Mellera.  Mientras sus  alumnos se encuentran probando sonido para la muestra de fin de curso, conversamos sobre cómo es hacer humor siendo mujer y por qué hoy en día elige definirse profesionalmente como actriz de comedia.

A: ¿Qué es para vos el humor?

F: Que linda pregunta. Para mi el humor es una manera de tomarse la vida porque podés mirarla desde ese lugar o desde la tragedia. Me parece que el humor se tiene o no se tiene; en mi caso trato de que sea un estilo de vida.

A: ¿Qué te hace reír?

F: Me rio mucho con el teatro de acción, con el teatro mudo, con lo simple de la torpeza de la caída y el golpe. Puede sonar un poco contradictorio porque dedico gran parte de mi tiempo al  stand up, que es mucha palabra. Me puedo morir de risa  si alguien se tropieza en la calle así como cuando me pasa a mí puedo llegar a quedarme en el piso tirada para disfrutar que me caí. Me hace reír lo más inocente.

A: ¿Hacer reír es distinto para un hombre y para una mujer?

F: Creo que a nivel social sí, es distinto. En lo personal no me lo tomo diferente porque justamente no me gusta el humor selectivo, eso de  “yo voy a hacer humor solo para mujeres”, pero siempre digo que en la sociedad en la que estamos viviendo cuesta más hacer reír para la mina que para el pibe. Entra una chica al escenario  y hay diez prejuicios más que con el varón. En las muestras finales de nuestros alumnos pasa mucho que sale una mujer al escenario y se hace un silencio distinto que con el hombre, hasta que se los guarda en el bolsillo. Por eso digo que yo no lo sufro pero sí lo detecto.

A: En el ámbito personal ¿A cuál mujer tomarías como referente de comedia?

F: Mi vieja. Ella es muy de reírse de ella misma, es una mina muy vergonzosa con todo. Suponé que estás en una reunión y hay comida para servirse, ella no va a agarrar nada hasta que no le digas “comé algo”. Es muy pulcra, muy correcta y se ríe ella misma de eso.

A: Si tenés que pensar referentes femeninas en el  género ¿Quiénes serían las tuyas?

F: A nivel Stand up, dentro de lo local me encanta Natalia Carulias y como extranjera Ellen de Generes. Otras mujeres que hagan humor no te puedo decir una sola que me vuele la cabeza, me gustan varias: Jorgelina Aruzzi me parece buenísima, Laura oliva, me encanta Cumbi de los chicos de “Improvisados”. Creo que siempre que hay un grupo de todos hombres con una sola presencia femenina, es la mujer la que más se destaca.

A: ¿En dónde detectás vos que sos graciosa?

F: Creo que donde más crisis tengo. Hablo mucho de momentos vergonzosos, tener que aparentar estar contenta actuando de la sirenita y por dentro reírme, pero morirme a carcajadas, diciendo “me quiero matar estoy saltando en un escenario, tengo que entrar reptando porque tengo una cola de goma eva anulando las piernas”. Esa parte en que pensás “qué ridículo que es esto” o “cuando les cuente a mis amigos se mueren de risa”. Eso, el ridículo. El humor sobre todo es tomar distancia, entonces cuando puedo tomar distancia de la situación que estoy viviendo digo: “esto está bueno, esto es gracioso”. Pasa cuando uno sufre mucho por algo y no lo podes tomar con distancia, obvio lo vas a sufrir porque todavía te duele, está dentro tuyo y no lo podes tomar de otra manera pero me ha pasado que me deje un novio y yo a la semana lloraba de risa. Vivía situaciones de película como hacer cosas cotidianas como barrer, limpiar la mesa, cocinar… pero todo llorando. Me siento más graciosa en eso, donde tengo que aparentar para los nenes que está buenísimo todo y por dentro me quiero matar.

A: En algunas profesiones se está mucho en contacto con algo y eso causa que se pierda sensibilidad frente a ello. Alguien que trabaja en comedia permanentemente ¿Pierde un poco de sensibilidad a la risa?

F: A mí en particular no me pasó pero sí es verdad que te ponés más crítico. Lo ideal sería que lo crítico no te tape el impulso de la risa. Que no esté primero la crítica y después el placer de disfrutar y reírse. A mí no me pasó; obviamente si un compañero me pide que mire alguna parte, voy a mirar con modo crítico y la risa va a estar un poco más pensada. Puede pasar pero está bueno que no suceda.

A: ¿Existe el humor universal? 

F: Siempre digo que hacer humor es mucho más difícil que hacer drama justamente por esto. En el caso del drama, todos vamos a conmovernos al ver en escena  alguien llorando por una muerte, por amor o porque le duele la panza. En cambio el humor es mucho más personal. A mi algo puede no estar causándome gracia y el de al lado se puede estar muriendo de la risa. Para mí no es universal el humor pero sí la risa. Todos nos reímos, por suerte y ojalá nunca deje de ser así.

 

Fotografía: Hernán Heyman

23.9.2013
 

Author: Angie Sammartino

Angie Sammartino es una comediante de stand up de Argentina. Actualmente forma parte de "Código de Humor" y "Chicas de Pie".

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