He querido escribir sobre comedia desde que empecé a hacer stand up hace unos meses. Sin embargo, como todo recién llegado, no me siento capacitado para dar consejos a nadie. Mi experiencia viene más de ser gracioso online.

Quiero decir, una cosa es mi artículo semanal para Cracked.com sobre cómo escribir sin defectos, convincente, e hilarante; pero decirle a la gente cómo ser exitosos en el escenario es otro asunto.

De cualquier manera, dada mi falta de experiencia, dejé que algunos amigos y conocidos con más experiencia en el stand up me brindaran la mayor parte de los consejos de esta lista. Yo escribí uno, y gente más calificada el resto. Ahora tengo una lista oficial de consejos para no ser horrible en el escenario. Estos son mis seis errores a evitar en la comedia.

#6. Elegir el material equivocado para la gente equivocada

En mi corto tiempo haciendo stand up, aprendí que cada lugar tiene su propio clima. Gente mayor, público joven, gente más a la moda, personas más calladas. No estás haciendo tu trabajo como comediante si no ves eso. Aunque puedes pulir tu set, es necesario adaptar el material al público del que quieres obtener risas. Admito que no me gusta mucho eso. Me gusta contar chistes de la manera en que creo que son divertidos, y si yo no pensara que soy el mejor para juzgarlo, probablemente no tendría las agallas para salir al escenario en primer lugar. Sin embargo, esa es la actitud equivocada. Nadie te pidió que subieras allí. A nadie le gusta complacer, pero si quieres que esa gente se ría, debes al menos partir diferencias con ellos.

Esto nos lleva a un open mic que hice hace un par de meses en Beauty Bar en la ciudad de Nueva York. Es un bar un poco extraño, que antiguamente era un salón de belleza, y todavía puede hacerse las uñas allí. En consecuencia, tiene un público más joven, más a la moda, con menos chistes groseros que en otras salas. Me estaba preparando para un show, así que hice cinco minutos acerca de las cosas tontas que hacen las mujeres en las redes sociales para verse atractivas (buena parte de este material también se encontraba en una columna de Cracked que escribí casi al mismo tiempo). Me burlaba de fotos de perfil que sólo mostraban un ojo, o grandes labios sensuales, o zapatos sexy, y expliqué que todas eran malas ideas para atraer a los hombres.

¿Qué pasó?

Bueno, en Cracked, la columna funcionó bastante bien. Sí, algunas mujeres estaban enojadas conmigo porque sentían que un hombre las estaba cosificando bajo la supuesta creencia de que se preocupan por sus fotos de perfil para gustarle a los hombres. Online, no me preocupo por esas denuncias. En primer lugar, tengo 10 años de trabajos publicados, y no me voy a poner a explicar porqué mis palabras no deben interpretarse de la manera más ofensiva posible, cuando mis chistes no eran específicos del género. Tampoco creo que la gente no está interesada en hacer que otros piensen que son atractivos. Hombre, mujer, heterosexual, gay, lo que sea. Todo el mundo lo hace. Y yo admito libremente (como lo hice en la columna) que soy el peor delincuente del narcisismo desenfrenado.

Pero no se puede llevar esa discusión al escenario. En el escenario, la gente se ríe o no. Y ese público no conocía ni a mí ni a mi trabajo, conocía sólo lo que escucharon. Y lo que escuchaban era un tipo grande e idiota hablando acerca de cómo chicas feas y tontas engañan al mundo para que piensen que son sexys. Y no hubo risas. Debería haber sido más sensible al público – probablemente evitando el material por completo – o al menos cambiándolo un poco. Y en mi siguiente presentación, lo cambié un poco y funcionó mucho mejor.

#5. No sobrecalentar al público

OK, yo ya dije lo que aprendí en mis tres meses de stand up, así que es hora de darle paso a los demás. Nuestro siguiente consejo de la lista nos viene del comediante de Nueva York Bread Foster, que realiza el espectáculo “No Apologies” en el Gotham Comedy Club. Nunca escribí un artículo lleno de citas, y no voy a empezar ahora. Yo no soy un periodista, incluso sobrio. El periodismo me aburre, así que digamos que estuve hablando con Bread mientras nos enfiestábamos con supermodelos sobre una pila de cocaína y dulces, y aquí va una paráfrasis poco fiable de sus pensamientos sobre el asunto:

“A veces el público necesita ser despertado, pero hay una línea muy fina entre animar al público y la alienación que hace que te odien”, dijo Bread, mientras preparaba la pila de cocaína / dulces para nuestras compañeras. “Recientemente hice un evento en donde el novio llegó demasiado borracho y comenzó a abuchear a todos los comicos. Me enojé e insulté a todos los de la boda.”

“¿Y cómo terminó esto?” Le pregunté mientras le acercaba su capa de Superman (debí haber mencionado que Bread usa una capa cuando tiene relaciones sexuales con supermodelos).

“Como un aborto involuntario”, dijo. “Así que hice cinco minutos de material auto-odiándome hasta que el padrino dijo: ‘Te odiamos’, y yo coincidí.”

“¿Ah, sí?” Le dije, pero no estaba realmente escuchando, porque cocaína / caramelos / sexo.

“Sí, fue bien a partir de entonces.”

#4. Saber morir

Incluso los grandes cómicos fallan de vez en cuando en el escenario. Una chiste no funciona, una palabra es incorrecta, la premisa no se estableció correctamente, o estás haciendo stand up en un bar de heavy metal. No faltan razones por las que puede fallar un chiste, y manejar esto es una parte importante de la comedia. Probablemente por eso “manejar el fracaso”, fue la respuesta de tres de los cómicos con los que hablé sobre el tema.

Así que déjenme mostrarles la escena: estás en tu show u open mic y despliegas tu nuevo chiste que ya probaste con éxito en innumerables ocasiones en tu departamento, para el deleite de tus muebles y cucarachas. Pero subes al escenario y simplemente muere. ¿Qué hacer?

Bueno, según mi amigo River Clegg , que dirige el open mic “Buckets O’ Buckets” en the Creek and the Cave, no hay que pedir disculpas. No andes dando vueltas desprobándote. Sólo sigue adelante. Nada de “Qué buen comienzo” o “Oh, está bien” o “¿Qué piensan? No mucho, ¿eh?”. La falta de confianza sólo aleja al público (también, inviten a River a sus shows – que se ríe de todos los chistes, porque es la mejor persona en la Tierra).

Paul Schissler, que produce el show “OverExposed” en BareBurger, tiene diferentes consejos: No le digas al público que están equivocados por no reírse. “Una cosa que me molesta”, me dijo Paul mientras comía una deliciosa hamburguesa sin carne a precios asequibles, “es cuando un chiste falla y el comediante dice ‘¿En serio? ¡Generalmente este chiste mata!'”. Paul está en lo correcto (y no sólo sobre los peligros ocultos de la carne roja): a nadie le gusta que se les diga que está equivocados, nunca. Acerca de lo que sea. Nunca. Eso no va a arreglar el problema.

Y eso nos lleva a un profesional consumado, Andy Engel, que programa el “Upcoming Talent Night” en el Gotham Comedy Club, así como da clases clase para florecientes monologuistas. Al igual que River y Paul, Andy hace hincapié en la importancia de saber cuándo dejar morir algo. Si algo no funciona, ve a tu casa y arreglalo, pero no des vueltas explorando creativamente frente al público. Y no seguir con más material buscando esa gran carcajada que no obtuviste. Se perdió. Acéptalo. Trabaja para la próxima vez.

#3. No pretendas ser vanguardista

Para entender mejor, miré hacia el norte a nuestros amigos canadienses, pero me dijeron que el muy divertido Will Weldon ahora vive en LA (Es tan difícil de diferenciar. Se ven como nosotros08).
Nunca he conocido a Will en la vida real o hablado con él fuera de DMs de Twitter, pero fue muy amable en darme su visión a través de mensajes de 140 caracteres. He aquí una transcripción completamente inventada de nuestro intercambio:

Will: Ey Gladstone, soy un gran fan de tu cuenta de Twitter y de tu trabajo en Cracked. Espero con impaciencia la publicación oficial de tu libro “Notes from the Internet Apocalypse” por Thomas Dunne Books.

Gladstone: Eso no es relevante, Will, pero gracias. Además, ¿no son más de 140 caracteres? ¿Cómo es posible?

Will: ¡Todo es posible cuando estás molestando a los enemigos de la autopromoción! De todos modos, pasemos a Skype así es más fácil. [Cambia a Skype]

Will (continúa): Bueno. Una vez conseguí un trabajo en el que se burlaban de los vídeos de la versión canadiense de MTV, y quería demostrar qué vanguardista era. Así que me la pasé llamando a Scott Stapp “un coño” durante un video de Creed. No usaron casi nada de lo que hice y nunca me invitaron de nuevo.

Will tiene un buen punto. Scott Stapp es un coño. Pero lo más importante, el “vanguardismo” fingido es típicamente una receta para el desastre.

#2. No se sobrecomplazca

Nuestro próximo experto es Kevin Seccia, tal vez lo conozca por sus apariciones en Premium Blend y The Late Late Show o su libro Punching Tom Hanks .

Esto es algo que tal vez no sepa: los comediantes pasan la mayor parte de su tiempo en clubes de comedia, y los clubes de comedia tienen alcohol. Yo no era consciente, pero Kevin me aseguró que esto era cierto. Y algo que a los cómicos les gusta hacer cuando hay alcohol, es beber. No los voy a aburrir con la reacción bioquímica completa que se lleva a cabo, pero de acuerdo con Kevin (y él es el experto en comedia aquí), si bebes suficiente alcohol, te emborrachas – incluso si tu trabajo es llegar al escenario y contar chistes.

Algunos de ustedes ya saben esto, pero hay otra cosa: si anda por los suficientes clubes de comedia y es amigo de todos los productores y cómicos, a veces puede pasar que le pidan subirse al escenario en el último minuto. Alguien que llega tarde, alguien que no se presentó, no importa. Puede pasar que hay un lugar para llenar, y allí está usted.

¿Me sigue hasta aquí? Bien, éste es el trato: si necesitan que actúes, pero ya estás borracho o, digamos, viajando por pizzas psicodélicas, en ninguna forma podrá hacer un buen trabajo en el escenario. Así que el consejo de Kevin en pocas palabras es estar siempre listo para actuar, ya que no hay que desperdiciar buenas oportunidades.

Si pudiera tomar el consejo y llevarlo un poco más lejos, diría que es una buena idea tener preparado todo tipo de material para diferentes ocasiones y diferentes públicos, porque, ya sabes, nunca se sabe.

#1. Sepa con quién está tratando

Nuestro primer puesto va para el cómico Fred Stoller, que puede conocerlo por apariciones en Dr. Katz, Professional Therapist y Everybody Loves Raymond, o su libro Maybe We’ll Have You Back. Los consejos de Fred son sobre cómo tratar con personas que interrumpen, o hecklers. Afortunadamente, hay cada vez menos personas que consideren que interrumpir es “parte de la experiencia” de la comedia por estos días. Es casi tan fácil gritarle estupideces a un cómico en el escenario como lo es dejar comentarios medio idiotas online, y la gente parece estar haciéndolo menos. Gente sobria.

Hay todo tipo de maneras de hacer frente a un público grosero, pero como Fred señala, antes de hacerlo, probablemente debería echar un buen vistazo a quién le exclama:

“Una vez, en San Antonio, el público no me estaba acompañando y había dos mujeres en el frente hablando durante toda mi set, pero nadie las escuchó, excepto yo. Por lo general, los mozos le dicen a la gente que están molestando en un espectáculo que si no se callan, deben retirarse. Le dije al mozo que les dijera eso, y el lo malinterpretó como “que las saque”. Resultó que una de ellas estaba en muletas y pareció como que hice expulsar a una mujer con discapacidad. La multitud me abucheó hasta que me bajé del escenario.”

Bueno, ahí lo tienen. Seis consejos para no morir en el escenario. Pero eso no quiere decir que no se puede aplicar todos y cada una de estos consejos a su vida real como corredor de bienes raíces o vendedor de pescado. Cada una de ellas es universal, especialmente si usted no entiende lo que significan las palabras. Palabras como “universal”, por ejemplo.

8.4.2015
 

Author: Stand Up Time!

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